jueves, 30 de julio de 2009

Los encantos del Metro

jueves, 30 de julio de 2009
El metro de la Ciudad de México... ha sido (y seguramente es) la inspiración para crear canciones, novelas o lo que sea, de hecho me gustaba, pero eso fue hace muchos años, ahora es todo lo contrario: el servicio, las instalaciones, los trenes, el tiempo de espera y de viaje o cada elemento que indicara que este servicio forma parte de una ciudad cosmopolita es un cuento.
Supongo que habrá tenido sus días de gloria porque indicaba un paso más hacia la modernidad, claro, eso fue en 1969 cuando México tenía una economía menos mala que la de ahora.
En estos días subirse al metro es toda una aventura de surrealista o toda una pesadilla; en la mañana o en la tarde- que es cuando hay más gente- es normal (?) ver a un tipo metiéndole mano o repegandose a una chava y en el peor de los casos a una señora que bien podría su madre, también es usual ver a las mujeres indígenas que permiten, sin temor alguno, que sus niños jueguen a unos pasos de la orilla del andén. Cuando el metro va un poco vacío los vagoneros se suben a vender sus Cd's de música, eso sí tienen de cuaquier género, desde los Crindens hasta las de Camilo Sexto, es más, ya van incluídos los videos, todo por 10 PESOS, y la sordera que puedan llegar a producir sus amplificadores ya está incluida en el precio. Hay que aclarar, no nada más hay venta de Cd's, hay de dulces, de pasitas y cacahuates (los más solicitado aunque sean rompemuelas), de tarjetas de caricaturas, de revistas para cocinar, de "libros" con oraciones católicas y cristianas, etc... Lo peor es que afuera es lo mismo, hay más banqueta para sus productos que para el peatón.
Las mujeres "tenemos" los primeros vagones para nuestra seguridad, está muy bien, lo malo no es soportar a nuestras congéneres untarse una buena capa de maquillaje aceitoso después de tocar con las manos, barandales, pasamanos y sepa Dios qué más, supongo que vale la pena, la mayoría termina muy presentable al terminar su viaje; pero eso no es lo malo, lo malo es que se suben los hombres y apañan un lugar y aunque se suba una dulce ancianita de cabeza blanca y con bastón, los susodichos fingen dormir para no ceder el asiento, es más fácil que una de nosotras lo hagamos, hay quienes somos muy damas.
Todo lo anterior puede pasar en un día y en un sólo viaje, no faltan las bolseadas, las mentadas o las miradas de pistola pero tampoco los coqueteos furtivos, los caballeros, una que otra sonrisa o una amena plática express, creo que estas pocas cosas es lo que hace soportable el camino.

Un día bueno es cuando hay rapidez y no hay tanta gente ¿y cuándo es eso?... vagamente lo recuerdo ... Hay tantas historias y quejas del metro, pero hoy éstas son suficientes. Sólo queda ser más paciente y tolerante si no es imposible exisitir en esta ciudad, ni modo AQUÍ NOS TOCÓ VIVIR, diría Cristina Pacheco.

miércoles, 29 de julio de 2009

Amparo Dávila "El huésped"

miércoles, 29 de julio de 2009
Nunca olvidaré el día en que vino a vivir con nosotros. Mi marido lo trajo al regreso de un viaje. Llevábamos entonces cerca de tres años de matrimonio, teníamos dos niños y yo no era feliz. Representaba para mi marido algo así como un mueble, que se acostumbra uno a ver en determinado sitio, pero que no causa la menor impresión. Vivíamos en un pueblo pequeño, incomunicado y distante de la ciudad. Un pueblo casi muerto o a punto de desaparecer. No pude reprimir un grito de horror, cuando lo vi por primera vez. Era lúgubre, siniestro. Con grandes ojos amarillentos, casi redondos y sin parpadeo, que parecían penetrar a través de las cosas y de las personas. Mi vida desdichada se convirtió en un infierno. La misma noche de su llegada supliqué a mi marido que no me condenara a la tortura de su compañía. No podía resistirlo; me inspiraba desconfianza y horror. “Es completamente inofensivo” —dijo mi marido mirándome con marcada indiferencia. “Te acostumbrarás a su compañía y, si no lo consigues…“ No hubo manera de convencerlo de que se lo llevara. Se quedó en nuestra casa. No fui la única en sufrir con su presencia. Todos los de la casa —mis niños, la mujer que me ayudaba en los quehaceres, su hijito— sentíamos pavor de él. Sólo mi marido gozaba teniéndolo allí. Desde el primer día mi marido le asignó el cuarto de la esquina. Era ésta una pieza grande, pero húmeda y oscura. Por esos inconvenientes yo nunca la ocupaba. Sin embargo él pareció sentirse contento con la habitación. Como era bastante oscura, se acomodaba a sus necesidades. Dormía hasta el oscurecer y nunca supe a qué hora se acostaba. Perdí la poca paz de que gozaba en la casona. Durante el día, todo marchaba con aparente normalidad. Yo me levantaba siempre muy temprano, vestía a los niños que ya estaban despiertos, les daba el desayuno y los entretenía mientras Guadalupe arreglaba la casa y salía a comprar el mandado. La casa era muy grande, con un jardín en el centro y los cuartos distribuidos a su alrededor. Entre las piezas y el jardín había corredores que protegían las habitaciones del rigor de las lluvias y del viento que eran frecuentes. Tener arreglada una casa tan grande y cuidado el jardín, mi diaria ocupación de la mañana, era tarea dura. Pero yo amaba mi jardín. Los corredores estaban cubiertos por enredaderas que floreaban casi todo el año. Recuerdo cuánto me gustaba, por las tardes, sentarme en uno de aquellos corredores a coser la ropa de los niños, entre el perfume de las madreselvas y de las bugambilias. En el jardín cultivaba crisantemos, pensamientos, violetas de los Alpes, begonias y heliotropos. Mientras yo regaba las plantas, los niños se entretenían buscando gusanos entre las hojas. A veces pasaban horas, callados y muy atentos, tratando de coger las gotas de agua que se escapaban de la vieja manguera. Yo no podía dejar de mirar, de vez en cuando, hacia el cuarto de la esquina. Aunque pasaba todo el día durmiendo no podía confiarme. Hubo muchas veces que cuando estaba preparando la comida veía de pronto su sombra proyectándose sobre la estufa de leña. Lo sentía detrás de mí… yo arrojaba al suelo tenía en las manos y salía de la cocina corriendo y gritando como una loca. Él volvía nuevamente a su cuarto, como si nada hubiera pasado. Creo que ignoraba por completo a Guadalupe, nunca se acercaba a ella ni la perseguía. No así a los niños y a mí. A ellos los odiaba y a mí me acechaba siempre. Cuando salía de su cuarto comenzaba la más terrible pesadilla que alguien pueda vivir. Se situaba siempre en un pequeño cenador, enfrente de la puerta de mi cuarto. Yo no salía más. Algunas veces, pensando que aún dormía, yo iba hacia la cocina por la merienda de los niños, de pronto lo descubría en algún oscuro rincón del corredor, bajo las enredaderas. “¡Allí está ya, Guadalupe!”; gritaba desesperada. Guadalupe y yo nunca lo nombrábamos, nos parecía que al hacerlo cobraba realidad aquel ser tenebroso. Siempre decíamos: —Allí está, ya salió, está durmiendo, él, él, él… Solamente hacía dos comidas, una cuando se levantaba al anochecer y otra, tal vez, en la madrugada antes de acostarse. Guadalupe era la encargada de llevarle la bandeja, puedo asegurar que la arrojaba dentro del cuarto pues la pobre mujer sufría el mismo terror que yo. Toda su alimentación se reducía a carne, no probaba nada más. Cuando los niños se dormían, Guadalupe me llevaba la cena al cuarto. Yo no podía dejarlos solos, sabiendo que se había levantado o estaba por hacerlo. Una vez terminadas sus tareas, Guadalupe se iba con su pequeño a dormir y yo me quedaba sola, contemplando el sueño de mis hijos. Como la puerta de mi cuarto quedaba siempre abierta, no me atrevía a acostarme, temiendo que en cualquier momento pudiera entrar y atacarnos. Y no era posible cerrarla; mi marido llegaba siempre tarde y al no encontrarla abierta habría pensado… Y llegaba bien tarde. Que tenía mucho trabajo, dijo alguna vez. Pienso que otras cosas también lo entretenían… Una noche estuve despierta hasta cerca de las dos de la mañana, oyéndolo afuera… Cuando desperté, lo vi junto a mi cama, mirándome con su mirada fija, penetrante… Salté dé la cama y le arrojé la lámpara de gasolina que dejaba encendida toda la noche. No había luz eléctrica en aquel pueblo y no hubiera soportado quedarme a oscuras, sabiendo que en cualquier momento… Él se libró del golpe y salió de la pieza. La lámpara se estrelló en el piso de ladrillo y la gasolina se inflamó rápidamente. De no haber sido por Guadalupe que acudió a mis gritos, habría ardido toda la casa. Mi marido no tenía tiempo para escucharme ni le importaba lo que sucediera en la casa. Sólo hablábamos lo indispensable. Entre nosotros, desde hacía tiempo el afecto y las palabras se habían agotado. Vuelvo a sentirme enferma cuando recuerdo… Guadalupe había salido a la compra y dejó al pequeño Martín dormido en un cajón donde lo acostaba durante el día. Fui a verlo varias veces, dormía tranquilo. Era cerca del mediodía. Estaba peinando a mis niños cuando oí el llanto del pequeño mezclado con extraños gritos. Cuando llegué al cuarto lo encontré golpeando cruelmente al niño. Aún no sabría explicar cómo le quité al pequeño y cómo me lancé contra él con una tranca que encontré a la mano, y lo ataqué con toda la furia contenida por tanto tiempo. No sé si llegué a causarle mucho daño, pues caí sin sentido. Cuando Guadalupe volvió del mandado, me encontró desmayada y a su pequeño lleno de golpes y de araños que sangraban. El dolor y el coraje que sintió fueron terribles. Afortunadamente el niño no murió y se recuperó pronto. Temí que Guadalupe se fuera y me dejara sola. Si no lo hizo, fue porque era una mujer noble y valiente que sentía gran afecto por los niños y por mí. Pero ese día nació en ella un odio que clamaba venganza. Cuando conté lo que había pasado a mi marido, le exigí que se lo llevara, alegando que podía matar a nuestros niños como trató de hacerlo con el pequeño Martín. “Cada día estás más histérica, es realmente doloroso y deprimente contemplarte así… te he explicado mil veces que es un ser inofensivo.” Pensé entonces en huir de aquella casa, de mi marido, de él… Pero no tenía dinero y los medios de comunicación eran difíciles. Sin amigos ni parientes a quienes recurrir, me sentía tan sola como un huérfano. Mis niños estaban atemorizados, ya no querían jugar en el jardín y no se separaban de mi lado. Cuándo Guadalupe salía al mercado, me encerraba con ellos en mi cuarto. — Esta situación no puede continuar —le dije un día a Guadalupe. — Tendremos que hacer algo y pronto – me contestó. — ¿Pero qué podemos hacer las dos solas? —Solas, es verdad, pero con un odio… Sus ojos tenían un brillo extraño. Sentí miedo y alegría. La oportunidad llegó cuando menos la esperábamos. Mi marido partió para la ciudad a arreglar unos negocios. Tardaría en regresar, según me dijo, unos veinte días. No sé si él se enteró de que mi marido se había marchado, pero ese día despertó antes de lo acostumbrado y se situó frente a mi cuarto. Guadalupe y su niño durmieron en mi cuarto y por primera vez pude cerrar la puerta. Guadalupe y yo pasamos casi toda la noche haciendo planes. Los niños dormían tranquilamente. De cuando en cuando oíamos que llegaba hasta la puerta del cuarto y la golpeaba con furia… Al día siguiente dimos de desayunar a los tres niños y, para estar tranquilas y que no nos estorbaran en nuestros planes, los encerramos en mi cuarto. Guadalupe y yo teníamos muchas cosas por hacer y tanta prisa en realizarlas que no podíamos perder tiempo ni en comer. Guadalupe cortó varias tablas, grandes y resistentes, mientras yo buscaba martillo y clavos. Cuando todo estuvo listo, llegamos sin hacer ruido hasta el cuarto de la esquina. Las hojas de la puerta estaban entornadas. Conteniendo la respiración, bajamos los pasadores, después cerramos la puerta con llave y comenzamos a clavar las tablas hasta clausurarla totalmente. Mientras trabajábamos, gruesas gotas de sudor nos corrían por la frente. No hizo entonces ruido, parecía que estaba durmiendo profundamente. Cuando todo estuvo terminado, Guadalupe y yo nos abrazamos llorando. Los días que siguieron fueron espantosos. Vivió muchos días sin aire, sin luz, sin alimento… Al principio golpeaba la puerta, tirándose contra ella, gritaba desesperado, arañaba… Ni Guadalupe ni yo podíamos comer ni dormir, ¡eran terribles los gritos…! A veces pensábamos que mi marido regresaría antes de que hubiera muerto. ¡Si lo encontrara así…! Su resistencia fue mucha, creo que vivió cerca de dos semanas… Un día ya no se oyó ningún ruido. Ni un lamento… Sin embargo, esperamos dos días más, antes de abrir el cuarto. Cuando mi marido regresó, lo recibimos con la noticia de su muerte repentina y desconcertante.
NARRACIÓN EXTRAÍDA DEL LIBRO DE CUENTOS MUERTE EN EL BOSQUE

sábado, 25 de julio de 2009

Algo muy bueno: Enemigos Públicos

sábado, 25 de julio de 2009
JOHNNY BE GOOD
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Después de ver Enemigos Públicos salí del cine con la certeza de haber visto una excelente película y pocas veces me sucede esto.
De qué se trata: Durante la época de la Gran Depresión en EU, John Dillinger (Johnny Depp) es un ladrón de bancos que en vez de provocar el rechazo del pueblo, provoca simpatía por su carisma y por no robar el dinero de la gente (sólo el de los bancos, que dejaban a sus cuentahabientes en la quiebra). Para este personaje de la historia estadounidense la cárcel era un juego, sus fugas fueron legendarias y aunque tomara rehenes para sus escapadas dejaba en ellos una muy buena impresión.
J. Edgar Hoover (Billy Cudrup) creo el Buró de Investigación, después FBI, y se encargó de nombrar a Dillinger como el Enemigo Público #1 del país. Es cuando aparece el agente Melvin Purvis (Christian Bale), no sólo tiene un historial impecable de arrestos, también es todo un caballero y se lo demuestra a Billie (Marion Cotillard), mujer de Dillinger, cuando la levanta con cuidado entre sus brazos para ayudarla después de ser brutalmente golpeada, se convierte en Clark Gable.
No hace falta decir que la película tiene acción, romance y suspenso; tiene el sabor de una buena película de los años 40, que en especial me agradan. Pero también deja la sensación que provoca Bonnie and Clyde con Warren Beatty y Faye Dunaway. Enemigos públicos vale por las actuaciones, pero también por la historia y la ambientación que logra llevar al espectador a aquellos lejanos y turbulentos días, que no son nada comparados con estos días.
Depp demuestra otra vez por qué es quien es, y engancha de principio a fin. Él sobresale y se apropia de la película y logra transmitir las emociones de un personaje tan controversial como Dillinger. Ay, Johnny ...!

Nueva piel de los Pumas: decepción y molestia

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Esta es la nueva playera de los Pumas con el patrocinio de la marca Puma. Hay dos cosas que señalar: uno, que la camiseta está genial, tiene buen diseño y los colores los clásicos, los que deben ser, y cada detalle (propio de la marca) da un toque sofisticado que pocas playeras de fut mexicano tienen. Punto dos, el más importante, la marca Lotto a pesar de que no vendía tan barata la playera de los Pumas, era accesible; en cambio con Puma sucede los contrario la nueva piel cuesta $999, lo accesible para la afición universitaria quedó atrás. La marca Puma no sólo es costosa sino elitista, poca gente logra costear sus artículos y la camiseta de los Pumas tristemente ya es parte de éstos.
Supongo que el patronato tiene otros intereses pero la afición no está incluida en ellos, es una lástima pues no se agradece a la gente que asiste incondicionalmente al Estado Olímpico, de hecho ni siquiera se le está tomado en cuenta. Pero no importa, con o sin camiseta marca Puma o la que sea, al equipo se le apoya con el corazón y el alma, porque POR NUESTRA RAZA HABLARÁ EL ESPÍRITU.
**imagen cortesía BADSPORTS.COM.MX

miércoles, 22 de julio de 2009

Desde España: el Kronen y sus disertaciones

miércoles, 22 de julio de 2009
Empecé a leer Historias del Kronen por pura curiosidad, pero después me gustó, no es una gran novela como hubiera dicho Javier Cercas, pero creo que sí es una buena novela. Y seamos francos, tampoco es una obra literaria tan compleja como las de Javier Marías, es más bien simple: sólo es la historia de unos chavos que se la viven de noche, embriagándose, drogándose y teniendo sexo, aunque la falta de responsabilidad los lleve a la decadencia. En esta época eso ya no es novedoso, lo que me atrajo de la novela fue cómo José Ángel Mañas se metió al mundo de los jóvenes de los años 80 y 90, y que están indiferentes ante lo que fue y dejó el régimen franquista, refleja y crítica de la juventud que va más allá de los límites (en el mal sentido de la palabra), que carece de escrúpulos y que desprecia el trabajo y la vida misma. Lo que rodea la historia de Carlos y sus amigos, personajes de la novela, es lo que le da valor al texto pues la historia en sí no es la gran cosa -en este sentido sólo su simpleza de repente me recuerda a La tumba o De perfil de José Agustín-, pero hay que admitir que en ambas el mundo de los jóvenes es muy atractivo (cada uno en su respectiva época) por ellos y todo lo que les rodea, incluyendo su degradación. Esto es lo que me gustaría resaltar de Historias del Kronen, cómo es la juventud de España, que pues parece que viven en otro mundo, en otro universo, tanto así que dentro de esa rebeldía y hedonismo lo demás no importa. Esta novela que por la que se nombro a la Generación del Kronen está caracterizada por la actitud nihilista y por la jerga cotidiana, por su realismo también se le ha llamado “realismo duro”, “estética nirvana”, “realismo sórdido”, y rockandrollo”*; las primeras novelas que emergieron fueron El triunfo (1990) de Francisco Casavella, Lo peor de todo (1992) de Ray Loriga. El público de estos escritores era básicamente el juvenil porque en ellos encontraban novelas fáciles de leer. Pero luego toda esta frescura se convirtió en algo repetitivo y simplista, sociológicamente llamaban la atención, pero su valor literario era nulo. La búsqueda de renovación de sus creadores se enfoca a nueva vías expresivas para transmitir las mismas ideas.

Después de la muerte de Franco, hay una rápida transición democrática en España, lo que lleva a una explosión de cultura popular sobre todo por parte de los medios masivos, como lo son la radio y la televisión, es decir, la movida madrileña. La sociedad entusiasmada se ve libre para ser consumidora. Los años siguientes luego de todo este furor por la movida madrileña la realidad del desempleo y la corrupción política crea en la gente la sensación de desencanto y en algunos casos esta desilusión empeora por lo que se produce una actitud cínica y auto indulgente sobre todo con la gente joven. En Historias del Kronen a acción se desarrolla en 1992; se estructura en 14 capítulos, el narrador es Carlos, pero no es omnisciente porque él conoce lo mismo que los demás personajes. A lo largo del texto, el autor va presentando el comportamiento de un grupo de jóvenes que, como aquella canción de los 80, se la pasan “viviendo de noche” El Kronen es el bar favorito de Carlos, el protagonista de la novela quien pasa sus días y noches con sus amigos entre las drogas, el sexo, el alcohol y la música, no tiene ningún tipo de motivación, se deja llevar por sus insititos y deseos. Como no trabaja, vive en casa de sus padres quienes le dan su “mesada” que gasta en “copas”, “coca” y “gasto”, pero es todo lo que él quiere. Esta novela postmoderna se caracteriza también por el sexo, violencia y la búsqueda y consumo de droga, este es el objetivo principal de las llamadas telefónicas de Carlos.

El libro American Phsycho del que habla con Roberto del capítulo en el que Bateman "se hace dos putas y luego les da de hostias y les pone sal en las heridas;" es un libro que se le queda en la cabeza a Carlos y cuyo protagonista “es un héroe”. Las escenas de violencia que él y sus amigos admiran tanto en películas como en el libro tienen que ver con mujeres y así lo refiere uno de ellos cuando habla de la película Matanza en Texas: “la mejor escena es cuando coge a una cerda y la cuelga del gancho”. La mayoria de las mujeres a las que se refiere Carlos y sus amigos son llamadas “cerdas". La sexualidad para ellos tiene que ver con lo violento, con la sangre y la muerte, con las películas snuff .

En Historias del Kronen, Mañas dice las cosas sin temor además “se enuncia el mensaje sin dar tiempo a que el lector lo identifique por su cuenta" , por lo que lanza simples críticas a la situación que existe en España, pero también habla del hastío hay por el mundo; de la cultura contemporánea “audiovisual” que los rodea; de la impotencia social y política de los jóvenes. Llama la atención que todos los nombres, denominaciones, sustantivos, título que no se encuentran en el diccionario estén escritas fonéticamente como güisqui jotabe, huolkman, botas Naik, y gafas de sol Reiban, americansaico. La tensión que consigue el autor a lo largo de la novela es gracias al lenguaje monótono y sin ninguna pretensión de estilo alto, es más con un antiestilo; de hecho, por medio del uso del lenguaje el lector puede verse envuelto en el aburrimiento de Carlos, o contemplar las acciones como escenas cinematográficas. El protagonista parece muy normal, sobre todo al comienzo, y ya que el narrador no muestra énfasis alguno sobre él, el lector está dispuesto a confiar en Carlos. Sin embargo, cuando Carlos al final del relato se convierta en un asesino, el lector tendrá que aceptar la incómoda posición de haberse identificado con un personaje negativo. Aquí se encuentra el mérito de José Ángel Mañas, hacer que el lector siente simpatía por el protagonista para al final llevarse una sorpresa. A pesar de todo esto el autor no busca aleccionar al lector, pero si dar una cara de la juventud española y de la degradación que hay tras las drogas y el alcohol .

lunes, 20 de julio de 2009

una frase para estos días

lunes, 20 de julio de 2009
“Pero yo no quiero estar entre locos“ señaló Alicia, “Oh, no puedes evitarlo“ dijo el Gato “aquí todos estamos locos, Yo estoy loco, tú estás loca“. “¿Cómo sabes que estoy loca?“, preguntó Alicia.“Debes estarlo“, dijo el Gato. “De otra forma no habrías venido aquí“.
Lewis Carroll Alicia en el País de las Maravillas

viernes, 17 de julio de 2009

09 09 09 BEATLES ROCK BAND

viernes, 17 de julio de 2009

ESTE TRÁILER FUE DIRIGIDO POR PASSION PICTURES DE PETE CANDELAND CONOCIDO POR SU TRABAJO EN GORILLAZ.

video

lunes, 13 de julio de 2009

de Polonia para México

lunes, 13 de julio de 2009
Tamara de Lempicka es la máxima representante del Art Decó pictórico. Nació en Varsovia en 1898.
Durante su estancia en Rusia sufre el arresto de su esposo por los bolcheviques. Después de rescatar a su esposo, viajó a París donde llegó a convertirse en una musa de la pintura Art Decó y asombró a la aristocracia con la deliberada sensualidad de su arte. Despues de ver cómo nacía el nazismo viaja a Estados Unidos, donde decidió vivir tan espectacularmente como lo había planeado. Fue amiga de Greta Garbo, Orson Welles y Rita Hayworth, entre otros. A la muerte de su marido decidió abandonar éste país, yéndose a vivir a Cuernavaca, donde siguió pintando y frecuentando los altos círculos sociales hasta su muerte. Tamara de Lempicka murió en 1980 ordenó que sus cenizas están esparcidas sobre el volcán Popocatepetl. Su obra es creada a base de retratos femeninos

domingo, 12 de julio de 2009

El fuego y los libros

domingo, 12 de julio de 2009
Fahrenheit 451, novela escrita por Ray Bradbury en la que representa una aterradora visión del futuro. En este relato los bomberos no sirven para apagar los incedios, al contrario, su principal tarea consiste en incendiar los libros. Bradbury refleja y critica a la sociedad que aparenta una felicidad basada en lo más frívolo y en lo más trivial y en donde no cabe el conocimiento, las ideas ni el libre pensamiento pues aparte de que traerá conflictos se cuestionarán a la autoridad. Tener o esconder cualquier tipo de libro es un delito que atenta contra la vida y que merece el fuego. Guy Montag es el protagonista de la historia, es un bombero y mientras vive una crisis de fé tiene que vivir con su esposa cuyo único pasatiempo es ver la televisión. Como contraste con la vida triste y vacía que tiene Montag se encuentra con Clarisse, una joven apasionada por todo el conocimento que adquiere de los libros y por todo el mundo que se abre gracias a éstos. Misteriosamente Clarisse desaparece y Montag empieza a esconder los libros en su propia casa, pero su esposa lo denuncia así que debe huir para no ser arrestado y quemado con los libros. Como fugitivo se encuentra con un grupo que vive al margen de la ley y que guarda el contenido de los libros en su cabeza esperando el momento en el que la sociedad necesitará una vez más la sabiduría de la literatura. Después de leer esta obra literaria uno llega a cuestionarse la posibilidad de que esto suceda o tal vez ya esta sucediendo y no nos estemos dando cuenta. Como esta novela donde se encuentra un gobierno totalitario y dictatorial está 1984 de George Orwell, Un mundo feliz de Aldous Huxley y la novela gráfica V of Vendetta de Alan Moore .

viernes, 10 de julio de 2009

Parménides García Saldaña, poeta

viernes, 10 de julio de 2009
MEDIODÍA
Mediodía es un poemario que Parménides escribió allá por la década de los 70.
Si la Onda la reflejó en su vida y en su narrativa, la poesía no quedó excenta de ella. En cada línea y en cada verso todo refiere a la contracultura juvenil mexicana.
La Onda era el amor a la vida, a la naturaleza, al prójimo, a la libertad, a hacer el amor sin miedos ni prejuicios porque todo lo que tuviera que ver con esto ya era caduco, el erotismo y las
mujeres van tomados de la mano, una mujer al erotizarse y al dejarse amar es una mujer libre, deja de ser fresa y apretada para disfrutar de la vida y de los placeres.
A lo largo de cada estrofa Parménides invita a salirse del square, de todo lo que provenga de las instituciones como la familia, la iglesia, la escuela ya que sólo se limitan a reprimir y no a escuchar y a entender. Reniega y critica a la sociedad que cada vez se va materializando y que no da importancia a la verdadera esencia de cada ser humano que quiere romper todos los lazos que lo une a la naturaleza.
Como a casi todos los escritores de su época también se interesó en escribir sobre la matanza del 2 de octubre del 68 en Tlatelolco, en este escenario no sólo la muerte y la crueldad son los importantes, también está el amor y los buenos recuerdos antes de que se los llevara el ejercito.

Al hablar de la Onda es inevitable hablar de la mota o los hongos alucinógenos, tema que Parménides no deja de lado, pues para él darse un pasón es tener un experiencia mística donde se abandona todo lo terrenal para acercarse a Dios y a la naturaleza. Los poemas no pretenden mucho, pero sí reflejan la forma de pensar de una generación aunque a final de cuentas y como aclara José Agustín: "mas que una idea, es una percepción profunda de la libertad".

lunes, 6 de julio de 2009

70 años de batallas de Jose Emilio Pacheco

lunes, 6 de julio de 2009
JOSE EMILIO PACHECO
EL DÍA 31 DE JUNIO SE CUMPLIERON 70 AÑOS DEL NACIMIENTO DE ESTE ESCRITOR DEFEÑO. SU OBRA VA MÁS ALLÁ DE LA NARRATIVA Y LA POESÍA PUES IGUAL ES ENSAYISTA, ANTOLOGADOR, CRÍTICO, TRADUCTOR Y GUIONISTA DE ALGUNAS PELÍCULAS MEXICANAS COMO EL CASTILLO DE LA PUREZA, LA PASIÓN SEGÚN BERENICE Y EL LUGAR SIN LÍMITES, ENTRE OTRAS. ES EGRESADO Y FUE CATEDRÁTICO (DE DÓNDE MÁS) DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DE DE LA UNAM. SU OBRA ES ENORME Y HABLAR DE CADA TEXTO SERÍA MÁS QUE TEMA DE TESIS DE DOCTORADO. POR HACER MENCIÓN DE UNA PARTE DE ELLA, ESTA ES: Los elementos de la noche, Tarde o temprano, Alta traición, antología poética, Ciudad de la memoria. ALGO DE LA NARRATIVA: El viento distante y otros relatos, El principio del placer y Batallas en el desierto. LO MEJOR DE SU OBRA RADICA EN LA MELANCOLIA DEL ADULTO Y LA NOSTALGIA POR LA NIÑEZ; ESCRIBE SOBRE LA CIUDAD DE MÉXICO QUE SE FUE Y DESAPARECIÓ EN EL TERREMOTO DE AQUEL 19 DE SEPTIEMBRE DE 1985, PERO TAMBIÉN LA QUE HUBO ANTES DE ESTE ACONTECIMIENTO. DESCRIBE LA MUERTE VIVIDA EN ELLA DURANTE EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL DE 1968, PERO CON MÁS TRISTEZA Y FRIALDAD SOBRE LA QUE SE VIVIÓ EN LOS DÍAS DEL 85.
LA CIUDAD DE MÉXICO NO SÓLO ES LA CIUDAD ESCENARIO DE LA MUERTE O LA QUE MUERE, TAMBIÉN ES LA QUE FUE HERMOSA Y SE AÑORA. ES LA MEMORIA QUIEN LA TRAE A LOS TEXTOS DE JOSÉ EMILIO PACHECO, ES LIMPIA E INOCENTE DONDE LA NIÑEZ VIVE A LA PAR DEL CRECIMIENTO SUFRIDO COMO TODA GRAN METRÓPOLI.
MÉXICO ES LA CIUDAD QUE ÉL AÑORA Y EXTRAÑA, SEGURAMENTE QUIEN TENGA MÁS DE 30 COMPARTIRÁ EL SENTIMIENTO, QUE YA NO EXISTE NI EXISISTIRÁ.
EN LA NARRATIVA Y POESÍA DE ESTE GENIAL ESCRITOR EXISTE LA MEMORIA DE LOS DÍAS QUE SE FUERON Y QUE CADA VEZ PARECEN MÁS LEJANOS. A VECES HACE PARECER QUE TODO FUE UN TRISTE JUEGO DE LA IMAGINACIÓN PORQUE YA NO HAY NADA DE LO QUE ERA ANTES, SÓLO LOS GRISES RECUERDOS.
CADA QUIEN VIVE SU BATALLA POR NO DEJAR IR TAN FÁCILMENTE LAS IMÁGENES QUE NOS DAN IDENTIDAD Y CERTIDUMBRE. Y JOSÉ EMILIO PACHECO LLEVA 70 AÑOS EN SU PROPIA BATALLA AL ESCRIBIR PARA ENFRENTARSE A ESTA CIUDAD DE MÉXICO Y A SU PROPIA MEMORIA Y NOSTALGIA.